Momentos: Supervivencia

Corren tiempos muy difíciles.

Hace tiempo que vengo hablando sobre algunas consecuencias que derivan del hecho de que la muerte es un gran tabú en nuestra sociedad. En circunstancias normales, las deficiencias culturales han producido muchas situaciones más que tensas en el tanatorio, donde el profesional funerario se encuentra con familiares que no han hablado ni afrontado su situación. Incluso cuando la muerte de su ser querido era más que anunciada.

Sin embargo, ahora nos encontramos con un escenario completamente diferente. Hay gente que describe este periodo marcado por la pandemia del COVID-19 como un periodo de guerra. A pesar de que no estamos en guerra, algunas de las similitudes son aparentes y, si me lo permites, quisiera ahondar en algunas de ellas que guardan un lazo con el mundo de la muerte.

En tiempos de normalidad, disponemos de procesos regulares y planificados que permiten una buena muerte. Disponemos de asistencia sanitaria organizada, de servicios funerarios profesionales y efectivos que se encargan del aspecto práctico tras la muerte o de pólizas de seguro que marcan claramente las líneas sobre sus prestaciones. Aun así, la muerte se vive casi siempre como algo traumático, a pesar de que en numerosas ocasiones va precedida por un proceso de enfermedad largo.

Sin embargo, en tiempos de urgencia como los que vivimos, los procesos normalizados que empleamos son mayoritariamente ineficaces. No por incompetencia del sistema, sino porque tales procesos no están diseñados para hacer frente al escenario actual.

Por tanto y, a pesar de sus esfuerzos, tanto los servicios sanitarios como los funerarios se quedan cortos al cubrir las necesidades de sus usuarios. En una situación de transformación constante en la que las directrices del gobierno cambian casi de manera diaria, impera la incertidumbre. La demanda se ve aumentada por el incremento en el número de muertes y los recursos disminuidos por trabajadores en cuarentena.

Una de las primeras facultades que desaparece en tiempos de urgencia es la capacidad de reflexión y planificación. Es por ello que los planes de evacuación en caso de incendio se forjan en tiempos de tranquilidad. Cuando llega el incendio, solo se puede reaccionar.

Una de las primeras facultades que desaparece en tiempos de urgencia es la capacidad de reflexión y planificación.

Hoy día, nos encontramos en una situación de emergencia y sin precedentes. Es seguro que las últimas despedidas de las víctimas del COVID-19 no ocurran. Que los funerales, entierros o incineraciones, junto con los demás ritos que hemos creado para cerrar capítulos en nuestras vidas no lleguen a materializarse. Tanatorios vacíos, salas de espera desiertas, palacios de hielo llenos de fallecidos esperando su turno.

El trauma característico de la muerte, evitable en gran medida en tiempos de normalidad, se vuelve tan inevitable como generalizado en la situación actual. El pánico y los sentimientos no canalizados mediante rituales derivan en una falta de empatía, haciendo que uno no tenga capacidad de sintonizar con el dolor de otro porque uno ya tiene bastante con el suyo.

Tal y como sucede en tiempos de emergencia, el sueño de prosperar es demasiado ambicioso y uno solo puede pensar en sobrevivir. La tragedia es inevitable y las vivencias traumáticas difíciles de esquivar. Hay que esperar a que pase el peligro.

La secuela de lo vivido y las consecuencias psicológicas de haber presenciado un evento como éste se manifestarán una vez que haya pasado. El duelo llegará en una de sus múltiples encarnaciones, ya sea como un duelo complicado o como un trastorno de estrés postraumático.

En el futuro, tendremos que hacer especial hincapié en crear sistemas y procesos que permitan canalizar los sentimientos masivos almacenados. Tendremos que aprender a vivir y aceptar la vulnerabilidad que acompaña al ser humano, simplemente por ser mortal, desde su nacimiento hasta el fin de sus días.

Sin embargo, mientras dure la pandemia, lo único que nos queda es poner conciencia en el momento presente. Vivir el momento como si fuera a ser nuestro último y verlo como un regalo. Por eso se llama presente.

Por tanto, aprovecha para llamar a tus seres queridos y diles que los quieres. Llama a aquellos con quienes tengas un asunto pendiente y ciérralo. Pide perdón a quien se lo tengas que pedir y agradece a quien le tengas que agradecer.

Si se da el caso de que alguno no sobreviviera a la epidemia, tu relación con ellos habrá terminado con los asuntos tan cerrados como puedan estar. Aún te quedará el dolor, pero habrás creado un duelo más limpio. Sin embargo si, el día de mañana cuanto termine todo esto, tienes la suerte de reunirte con alguno en persona, fúndete con él o ella en un abrazo y celebra que todavía os queda tiempo juntos.

El tiempo que te queda con tus seres queridos, durante la pandemia o después, es casi irrelevante. Lo importante es lo que hagas con ese tiempo.

Abril _ 2020
www. sortem.es

Momentos: Supervivencia Momentos_4

Read more

“El trato sanitario y emocional con la muerte no acaba en el hospital”

JORDI FERNÁNDEZ. Responsable de Tanatopraxia de SFB – Grupo Memora. Tanatopractor. Exárbitro de fútbol y vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros de la F.C.F.

Los profesionales funerarios, entre los que estamos los tanatopractores, somos los últimos actores que intervienen en la cadena sanitaria en un fallecimiento. Durante décadas, las autoridades competentes han obviado que la cadena sanitaria y la prevención no se acaba en el hospital. La crisis del COVID-19 está poniendo a prueba a todos los sectores, también al nuestro.

BARCELONA – MARZO 2020

– El COVID-19 ha tensionado a todos los sectores. ¿Cómo ha afectado al sector funerario?

JORDI FERNÁNDEZ. – El sector funerario y sobre todo sus trabajadores están demostrando durante estos días tan duros la gran responsabilidad que tenemos. Durante los primeros días de la pandemia, poca gente sabía a qué nos íbamos a enfrentar. En poco tiempo, ya conocemos muchas cosas de esta enfermedad y cómo actuar con seguridad frente a ella. La capacidad de adaptación de los profesionales funerarios es magnífica y nos permite enfrentarnos a cualquier situación como la que estamos viviendo. Estoy seguro de que las empresas funerarias hacen frente, actúan y se rigen bajo protocolos propios, además del protocolo del Ministerio de Sanidad. La profesionalidad de los empleados del sector destensa la situación y, durante estos días tan complicados, estamos doblando turnos, enfrentándonos a situaciones complejas e intentamos ofrecer el máximo respeto y cariño a las familias.

– Se está extendiendo un grito a voces que reivindica que sois el último eslabón de la cadena. ¿Qué significa esta situación?

J.F. – Por desgracia, hoy por hoy, cualquier persona en nuestro país puede manipular el cuerpo de una persona difunta. Esto es una barbaridad y más en los tiempos que estamos viviendo. Hay muchas y diferentes patologías a las cuales hay que saber enfrentarse. Por suerte, la profesionalización del sector está cada vez más presente y los trabajadores se forman para estar al día, pero aún queda mucho por hacer y sí, efectivamente, considero que somos el último eslabón de la cadena. A los difuntos se les debe de higienizar y desinfectar, realizar prácticas sanitarias como taponar las vías superiores y en muchos casos realizar tanatopraxias, conservaciones o embalsamamientos. Todas estas acciones se pueden considerar prácticas sanitarias. De hecho, hasta hace relativamente poco, en muchos lugares las conservaciones y embalsamamientos las realizaban los médicos. Así que es de perogrullo que somos parte de la cadena.

– Vivimos una alerta sanitaria. ¿Qué medidas se tienen que poner en práctica en un tanatorio?

J.F. –  Si seguimos las recomendaciones del protocolo del Ministerio de Sanidad, el peligro de contagio lo tienen los compañeros que realizan la recogida del difunto en el momento que el difunto se coloca en la bolsa sanitaria estanca. Hay hospitales que esta operación la realiza el propio personal del hospital, pero en muchos casos los traspasos se producen en residencias, centros sociosanitarios o en domicilios. Allí es donde nuestro personal entra en contacto con el fallecido. Es en ese momento cuando existe el peligro de contagio. Aconsejo que antes de introducir al difunto dentro de la bolsa sanitaria estanca, se impregne al fallecido con desinfectante. Una vez colocado en el ataúd, deberemos volver a desinfectar el féretro también. Es a partir de ese momento cuando las posibilidades de contagio se minimizan. Como ya es sabido por todos, la velación de un difunto por COVID-19 está prohibida. Una vez que el fallecido está en el féretro, éste no se debería de volver abrir para evitar el contagio entre los familiares y amistades. Seguramente un familiar de un enfermo por COVID-19, por el simple hecho de convivir con la persona infectada, tiene muchas probabilidades de estar también infectado. Si se reuniesen los familiares y amigos en el tanatorio, las posibilidades de contagio entre ellos y nuestro personal sería muy alto y no podemos permitirnos poner en riesgo a nuestros compañeros y trabajadores.

– Ante un caso de fallecimiento por Coronavirus, ¿qué protocolos se deben aplicar para evitar el contagio en el itinerario de un servicio funerario? 

J.F. –  Siempre, en todos los casos, debemos de utilizar los EPI. Debemos tener claro que nos enfrentamos a una enfermedad “nueva”, mayor motivo para hacer uso de los EPI necesarios para hacerle frente y estar protegidos. Si seguimos el protocolo del ministerio y los propios de las empresas funerarias, no debería de pasar nada, pero siempre debemos tener claro que estamos expuestos. El tema es muy serio. De la misma manera, los compañeros que tienen trato con los familiares de estos difuntos también deben de afrontar la situación y saber que ellos también están expuestos. Hay que estar protegidos, mantener la distancia de seguridad entre las personas y evitar el contacto físico además de lavarse con frecuencia las manos. Ya hay comunidades autónomas que han cerrado los tanatorios de cara al público y no se realizan ningún tipo de velación ni ceremonia. En el resto, se siguen haciendo actos de despedida. En estos casos, hay que tener la máxima consideración sobre la situación que estamos viviendo y es muy importante utilizar el sentido común.

“Siempre, en todos los casos, debemos utilizar los EPI para hacerle frente y estar protegidos”

– Los EPI son elementos cruciales para evitar la propagación de esta y otras infecciones, ¿por qué cree que está siendo tan complejo el abastecimiento?

J.F. –  Bajo mi opinión personal, como estoy mostrando en todas las preguntas, vivimos en una sociedad que se enfrenta a sus problemas día a día y poco pensamos en el futuro. Creo que somos muchos los que pensábamos que algo así nunca pasaría. En el Estado, a día 24 han fallecido 2.696 personas y hay miles de infectados. ¿Quién podía vaticinar algo así? Estoy seguro de que si la situación fuese la de hace tan solo un mes atrás, todas las empresas funerarias tenían y podían asumir todos los EPI necesarios para su personal y afrontar todos los servicios. La avalancha de enfermos ha desbordado a los hospitales y personal sanitario de primera línea. Es lógico que se centralicen las necesidades y se prioricen, pero las autoridades deberían acordarse del personal funerario que también se expone al riesgo de infectarse al realizar su trabajo y necesitamos EPI.

– Se están celebrando despedidas en circunstancias excepcionales, sin velatorio y en soledad. ¿Qué medidas se están tomando para atender las necesidades de las familias?

J.F. – Las familias son conscientes de la situación y en muchos casos son ellas mismas las que se marcan las limitaciones y actúan con responsabilidad. Cada empresa funeraria tiene sus normas además de las impuestas por el decreto de alarma. Todas se aplican pensando siempre en las familias y en los trabajadores.

«Es muy cruel perder a un ser querido por esta enfermedad. Los enfermos mueren solos por tener que estar aislados»

– La palabra “aplazado” está invadiendo todas nuestras actividades cotidianas ¿se puede aplazar el duelo?

J.F. – No, es muy cruel perder a un ser querido por esta enfermedad. En la mayoría de los casos, los enfermos mueren solos por tener que estar aislados. Según el protocolo de Sanidad, se debe permitir entrar en la habitación aislada del finado a los familiares directos y amigos para que puedan despedirse, siempre sin tocar al difunto ni las superficies y estar protegidos por los EPI pertinentes. Si se tiene esta oportunidad (la complejidad de muchos hospitales hace que sea imposible) será la última vez que vean a su familiar o amigo. Como ya he dicho, en estos casos no hay posibilidad de velarlos ni realizar ceremonia de despedida. Posiblemente debemos de empezar a pensar, cuando todo termine y la situación social vuelva a la normalidad, que a todos ellos se les pueda hacer un homenaje o acto. No solamente para honrar a la memoria del fallecido, también para ayudar a las familias a llevar mejor su duelo.

–  Combina su pasión por la tanatopraxia con el arbitraje. En su opinión ¿quién merece una tarjeta roja ante esta crisis sanitaria?

J.F. –  Creo y parto de la base de que todo el mundo actúa pensando que hace el bien para él y para los demás. Los ciudadanos deben de saber que esto va en serio y se debe de salir lo menos posible a la calle, ser disciplinados, lavarnos las manos con asiduidad y ponernos lo menos posible en riesgo. Tan sólo quiero recriminar y sacaría una tarjeta amarilla a alguna autoridad sanitaria que públicamente y en programas de televisión decían que le preocupaba más la gripe convencional que el Covid-19. ¡Ah! Y tened claro que, si yo pudiera, me quedaba en casa. ¡Ya que yo no puedo y mis compañeros tampoco, quédate tú en casa!

■ www.sortem.es

Entrevista a Jordi Fernández Entrevista a Jordi Fernández

Read more

Comunicado de Sortem frente al COVID-19

“Los tanatopractores trabajamos con sentimientos”

IRENE AGUILAR, Tanatopractora en Mémora

Trabajar con la muerte, te hace tenerla más presente. Por eso vemos la vida de otra manera. Intento no irme a dormir enfadada con la vida, no discuto por cosas que no merecen la pena. Dar la oportunidad de poder despedirse a las familias de un difunto, me hace arrancar cada día. Me siento orgullosa de ser Tanatopractora con todo lo que conlleva.

SORTEM.Es la imagen de Mémora para muchas de sus publicaciones en medios de comunicación, ¿qué se siente al ser la elegida para poner cara al conjunto de sus compañeros? ¿Qué le ha aportado la experiencia mediática en la vida profesional?

IRENE AGUILAR. –Conseguir ese objetivo no fue nada fácil, fueron 6 horas de reloj haciendo la sesión fotográfica. Era mi primera experiencia ante la cámara y tenía que transmitir la tranquilidad, la serenidad y la confianza que como empresa queremos aportar a las familias. El acierto de la campaña creo que ha sido precisamente elegir a alguien real, que trabaja cada día en esta profesión. La consecuencia graciosa es que ahora me reconocen en todos los tanatorios que visito e incluso por las calles y comercios de mi ciudad.

Es una de las tanatopractoras más jóvenes en ejercicio de nuestro país. ¿Qué están aportando las nuevas promociones para mejorar y avanzar la Tanatopraxia y el trabajo funerario en general?

I. A. – Sobre todo estamos integrando nuevas técnicas, nuevos productos, nuevas formas de trabajar que mejoran nuestra labor. Piensa que el sector funerario tiene un punto conservador y hermético que dificulta la innovación. Las nuevas aportaciones nos permiten agilizar los procesos, ahora disponemos de camillas eléctricas, la plataforma del coche fúnebre sale sola … implementarlo cuesta, pero al final ayuda. Y, en productos, antes usábamos bases de formol para conservaciones y repatriaciones, ahora intentamos usar siempre polímeros cuaternarios sin formol y no cancerígenos, geles cortantes de hemorragias, algodones que se convierten en gel para taponar … integrarlo lleva su proceso y, en ese cambio, nosotros podemos ayudar.

¿Quién fue el culpable de que decidiera orientar su vida laboral a la Tanatopraxia? 

I. A. – Nadie en concreto, no tenía ninguna vinculación directa con este mundo. Pero desde pequeña me ha gustado la medicina y el cuerpo humano, de hecho, me he dedicado al campo de la enfermería. He estado varios años trabajando como auxiliar de quirófano, pero el sector funerario me llamó la atención y orienté hacía allí mi vida laboral. Dejé mi trabajo en 2011, cursé el postgrado de Tanatopraxia de la Universitat de Barcelona y hasta la fecha. La vinculación con la medicina cada vez es más importante, pero todavía estamos lejos de países como Francia, donde la Tanatopraxia está muy ligada a la vida hospitalaria. Todavía nos queda camino que andar.

Forma parte de una de las primeras generaciones de tanatopractores que ha saltado directamente del aula a la mesa de trabajo y no al revés. ¿Qué ha echado en falta en su formación que la realidad del día a día le ha enseñado?

«Entre Tanatopractores hay un alto grado de compañerismo sin rivalidad profesional»

I. A. – Todos los difuntos no son iguales. Cada uno requiere una forma de ser acondicionado y tratado. Considero que mi formación tanto teórica como práctica fue muy buena y realmente ya estaba preparada para trabajar con cuerpos. Pero me sorprendió el alto grado de compañerismo que he tenido con profesores y tanatopractores tanto de mi empresa como externos. No existe rivalidad profesional como tal y siempre he percibido buena disponibilidad ante cualquier duda.

¿Cuándo se activa un servicio qué itinerario de trabajo sigue para preparar un cuerpo?

I. A. – El primer paso, esperar la orden de recogida. Máximo respeto en el momento de la recogida. Empatía con la situación, delicadeza a la hora de introducirlo en el sudario, hablar con la familia y descubrir esos detalles personales del fallecido que te ayuden a que pueda ser recordado como era. Una vez en nuestras instalaciones, seguimos la cronología del aseo, identificación, desinfección, tratar la imagen del difunto para que transmita serenidad y paz aunque haya sido una muerte violenta o repentina y, finalmente, lo vestimos y lo pasamos al féretro. La idea es tratarlo como si fuera tu difunto para ofrecer el mejor recuerdo posible que se llevarán sus seres queridos. Aunque nuestra labor no acaba aquí, tenemos que asegurarnos que la familia tiene la oportunidad de despedirse como se merece y que puede organizar un homenaje emotivo y personal de verdad.

Acabamos de vivir uno de los episodios más trágicos de nuestra historia reciente con el atentado terrorista de Barcelona. Medios e instituciones han reconocido la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad, el personal sanitario, el voluntariado … pero en ninguna de las listas aparecen los funerarios y funerarias. ¿Por qué cree que su trabajo es tan invisible para nuestra sociedad?

I. A. – Por miedo a la muerte. Sigue siendo un tema tabú y aunque suene recurrente, es más bonito hablar de la vida, suena mejor oír que a la gente se le resucita a través de una RCP, que ha superado una enfermedad … A la muerte nadie la quiere, nadie habla de ella. Hay un cuento popular que lo resume: “Se encuentran la muerte y la vida y, la muerte le pregunta a la vida: ¿por qué a mí todos me odian y a ti todos te aman? Y la vida le responde: Porque yo soy una bella mentira y tú una triste realidad” Por eso, no veremos una imagen de un equipo de funerarios recogiendo cadáveres, nos da miedo la muerte.

Siempre desde la óptica del mundo funerario, le proponemos que nos recomiende:

I. A. – Una película: “Despedidas” Es una película curiosa sobre ritos funerarios y el papel de la mujer. Un libro: “El lector de cadáveres” que nos sumerge en los inicios de los forenses en la Antigua China. Una canción: En castellano, “Desde mi cielo” de Mägo de Oz. Es una canción un poco lenta, pero tiene una letra muy profunda. Y en habla inglesa, “The End” de Jim Morrison e interpretada por The Doors. Un Poema: “Una noche de verano” de Antonio Machado. Es un poema verídico en el que el poeta se dirige a la muerte después del fallecimiento de su esposa. Un lugar: Me gusta visitar pueblos de montaña y tengo un ritual. Cuando me voy de vacaciones busco el cementerio del pueblo con mis hijos y sólo cuando lo tengo localizado, lo hemos visitado, me he hecho la foto de rigor y les he explicado donde estamos, vamos a la casa rural a alojarnos.

Read more

“Somos generadores de recuerdos”

BERNAT QUETGLAS, Responsable de Servicios Funerarios en EFM, Tanatopractor y Actor

Creo que los servicios funerarios públicos tienen espacio de convivencia con empresas privadas. Los años me han permitido pasar por casi todos los departamentos de la funeraria, algo que ayuda a coordinar al equipo porque sabes hablar su mismo idioma. Soy de los que reman a favor, aunque no siempre haya habido remos.

SORTEM.¿Tiene sentido, en nuestro modelo de mercado, la existencia de servicios funerarios municipales o públicos?

BERNAT QUETGLAS. – Sí, tengo la convicción que hay espacio de convivencia para todos los formatos de funerarias: públicas, privadas, mixtas, grandes, pequeñas … El reto es crear el marco legal que acote las normas bajo las que nos regimos por igual. No toda la oferta que hay, cumple las mismas condiciones de calidad y garantía, algo que provoca la sensación de mercantilismo.

Entonces, ¿la estabilidad pasaría por confeccionar una ley que regulara la actividad funeraria?

B. Q. – A pesar de la liberalización del mercado, tenemos la necesidad de dar forma a una nueva Ley Nacional de Servicios Funerarios, consensuada y acordada. Además, defiendo que debería reflejar el aspecto sanitario que conlleva el servicio funerario. De esta forma, todos tendríamos claro cuáles son nuestras obligaciones y exigencias legales, partiríamos de condiciones igualitarias y nos podríamos dedicar a lo que realmente es importante: dar servicio a las familias.

¿Cuáles son los puntos fuertes y los puntos débiles en la gestión de una funeraria municipal?

B. Q. – Bueno, nos movemos más despacio que la empresa privada. Los cambios requieren mayor justificación, el proceso es lento porque exige cumplir ordenanzas, normativas, documentar las iniciativas… Para mal o para bien, estamos más monitorizados que la iniciativa privada por la vertiente política. Sin embargo, contamos con una infraestructura muy bien organizada que es capaz de aglutinar servicios de todo tipo, adaptados a las nuevas realidades familiares, religiosas y culturales en nuestras instalaciones, tanatorios y cementerios. Además, garantizamos los servicios de beneficencia para personas que acreditan no disponer de medios económicos con un servicio funerario digno, gestionamos la mayor parte de traslados nacionales e internacionales de la isla, y damos cobertura a muchas empresas funerarias en aquello que no disponen.

«Si fuéramos capaces de transmitir todos los elementos de un servicio funerario, el precio pasaría a un segundo plano»

El precio de los servicios funerarios es siempre motivo de polémica. ¿Es caro morirse?

B. Q. – ¿Qué es caro? Si realmente fuéramos capaces de transmitir todos los elementos que participan en un servicio funerario integral desde la recogida del difunto hasta el último detalle de la despedida, junto con todo el equipo humano que ha acompañado a la familia, pondríamos en valor el verdadero trabajo de la funeraria. El precio, igual que otras cosas, pasaría a un segundo plano con la aplicación de esa regulación que hemos comentado. Nosotros, al final, somos generadores de recuerdos.

Forma parte como vocal, en representación de Baleares, de la nueva Junta de Gobierno de PANASEF. ¿Hacia dónde se encamina la Asociación?

B. Q. – En PANASEF, se está trabajando activamente por dar visibilidad a la situación actual del profesional funerario y activar medidas como la necesaria bajada del IVA. Con campañas como “El orgullo de ser funerario” o la publicación del Decálogo de la profesión, se pretende abordar la figura del profesional y su reconocimiento por encima de todo. Creo que ha sido un acierto centrar el esfuerzo en el individuo y no en el modelo de empresa donde trabaja.

En su haber, está la acreditación como Tanatopractor, sin embargo, no ejerce como tal. ¿Por qué?

B. Q. – Mira, tuve la oportunidad de formarme como Tanatopractor en Barcelona y, aunque no era algo vocacional, aproveché para exprimir al máximo la formación. Me sirvió, sobre todo, para constatar y profundizar en los entresijos de la actividad, las técnicas, los instrumentales y los productos que se requieren. Algo que ahora uso para comprender las necesidades y los tiempos de mi equipo y, muy importante, para saber que me están ofreciendo los proveedores.

Combina su actividad en la funeraria con la interpretación teatral en el escenario. ¿Ayuda ser actor en el ámbito laboral?

B. Q. – No, en mi caso. (Risas) Se me nota demasiado, si interpreto en la vida real. Para mí son mundos no comunicados y que desempeñan funciones distintas. El teatro me aporta un espacio diferente donde busco otras sensaciones. Es una aportación más personal.

Read more

Momentos compartidos en Funermostra de la mano de Sortem

Su urna biodegradable ‘The tree remembers’, ganadora del premio Red Dot por su diseño

Sortem ha estado presente, por segunda vez, en la 14a edición de la Feria Internacional de Productos y Servicios Funerarios, Funermostra, la cual recibía la visita de 5.000 profesionales de más de 30 nacionalidades diferentes, posicionándose como una de las grandes citas internacionales del sector, para presentar y conocer las últimas tendencias del mercado. Para Sortem, que llegaba a Valencia con un gran número de novedades, se convirtió en el escaparate perfecto para mostrar diversos productos y servicios que acentúan el crecimiento de la compañía, así como para intercambiar impresiones con profesionales de todo el mundo. Según la firma, la participación en el certamen ha sido una experiencia vital a nivel empresarial, que le ha permitido contrastar la buena acogida que ha tenido desde su presentación en la industria funeraria hace ya cuatro años.

Gracias a un stand con un espacio más abierto y funcional, la compañía despertó el interés de numerosos profesionales procedentes de diversos países quienes quisieron conocer sus últimas innovaciones. Todos pudieron experimentar, probar y practicar con los productos expuestos gracias a la ayuda de unas cabezas de silicona y unos aerógrafos de maquillaje. Esta interacción entre los visitantes permitió que pudieran conocer, en primera persona, el amplio catálogo que ofrece Sortem en tanatoplastia, urnas, joyas para cenizas, féretros y formación, entre otros.

Asimismo, llamó mucho la atención la presentación de Shared Moments’ (Momentos Compartidos), un concepto novedoso que permite escribir un mensaje personal de despedida, dejarlo al lado del ser querido y llevarse una pulsera como recuerdo del momento vivido juntos, quedando un símbolo que nos liga y nos une a través de un hilo. «Es una apuesta por un producto pensado para ser un servicio de atención a las familias en el camino de despedida.»

Pero sin lugar a dudas, la protagonista para Sortem fue la urna funeraria de cartón ‘The tree remembers’, reciente ganadora del premio internacional Red Dot al mejor diseño, el cual será entregado el próximo 3 de julio en Essen (Alemania). Una urna 100% biodegradable de celulosa estructurada en dos partes: un depósito para las cenizas, y otro para plantar cualquier árbol o planta.

“El balance de esta edición es muy positivo porque nos consolida como una empresa comprometida en ofrecer soluciones funcionales e innovadoras a nuestros clientes en su día a día”, señala Sergi Martínez, co-fundador de Sortem. “Nuestra responsabilidad es seguir trabajando para crear, adaptar y servir las demandas que solicita el mercado funerario”

Read more

“El médico embalsamador me dijo: “¿Entras o sales?”. Y entré.”

ÁNGEL SAN FRUTOS, Tanatopractor y Tesorero en la Asociación Nacional de Profesionales Tanatopractores

Hace 30 años que trabajo en una funeraria. Ser Tanatopractor titulado es un orgullo, pero todavía queda mucho camino que andar y que luchar. Estamos en un momento álgido para seguir reclamando el reconocimiento oficial de la profesión. Unidos somos más visibles.

SORTEM.Lleva tres décadas dedicadas al servicio funerario, pero ¿qué momento fue clave para que decidiera orientarse a la Tanatopraxia?

ÁNGEL SAN FRUTOS. – La oportunidad de trabajar en una funeraria se presentó por una relación familiar. El día a día en una funeraria es complejo y tienes que estar preparado para actuar como comodín en todas las labores que se presenten. En una ocasión, un médico embalsamador estaba realizando un servicio y me vio en la puerta. “¿Entras o sales?” – preguntó. Y decidí entrar.

Y, ¿desde entonces?

A. SF. – Sentí que me gustaba lo que había visto y tenía la necesidad de seguir explorando esa vía. En esos años, la tanatopraxia en Segovia y casi toda España era comparable a la televisión en blanco y negro, prácticamente no existía. Pero el esfuerzo autodidacta y la búsqueda de información y conocimientos me llevó a insistir en la formación y, por fin, conseguí en 2011 el título oficial de tanatopractor.

Se demanda desde el sector un reconocimiento profesional para la figura del tanatopractor  en España, ¿no basta con una titulación oficial?

A. SF. – Para nada. Es un primer paso, desde luego. Tener el título firmado y sellado por las autoridades del Estado, dota de credibilidad y presencia a la profesión. Igual que el Certificado de Profesionalidad, bajo el control del SEPE, acredita al titular de los conocimientos teóricos y prácticos para el desarrollo de la actividad como tanatopractor, tanatoestética, embalsamador y coordinador de servicios funerarios. Algo que, de momento, no se puede aplicar en todas las comunidades, a pesar de tener el título que lo certifica.

Pero resulta contradictorio …

A. SF. – Exacto. Y esa es la primera barrera que tenemos que romper. Por ejemplo, en mi comunidad, yo no puedo firmar embalsamamientos. Sin embargo, en Galicia o Canarias, los compañeros ya pueden hacerlo. Nuestra esperanza es que se produzca un efecto dominó. Es decir, que por agravio comparativo, las demás comunidades adecúen su normativa igual que lo han hecho las comunidades vecinas.

“Nuestra esperanza es que se produzca un efecto dominó y podamos ejercer por igual en todos los territorios”

Compagina su labor en la funeraria con la tesorería de la Asociación Nacional de Profesionales Tanatopractores. ¿Cuál es la labor de la organización?

A. SF. – El principal objetivo es el de luchar por el reconocimiento de esta profesión. La idea es la de canalizar y trabajar por cambiar nuestra situación actual. Somos un nutrido grupo de tanatopractores que perseguimos un fin general para difundir y dar cobertura institucional a nuestra figura.

Y eso se traduce en …

A. SF.– En pequeños avances que no son todo lo rápidos que a todos y todas nos gustaría, pero estamos en el buen camino. Hemos conseguido transmitir nuestras inquietudes al responsable del Ministerio de Sanidad del anterior Gobierno y, ahora, estamos trabajando para poder hacerlo también con el actual responsable. La clave es la insistencia y, personalmente, creo que estamos en un momento álgido que, aunque lento, es inevitable.

¿Qué es lo que le hace seguir motivado para seguir tratando con la muerte?

A. SF. – No creo que haya una motivación especial, no es diferente a la de cualquier otro trabajo. Puede sonar a tópico, pero recibes más de lo que das. La tranquilidad de la familia, la sensación de que has ayudado a que empiecen a superar la falta de su ser querido, frases como “parecía que estaba dormido” … Al final, se trata de comprender que estás allanando el camino de la despedida para que sea lo más serena posible.

– ¿Qué determina esa entrega?

A. SF. – Me refiero a qué todo se reduce a algo tan simple y, al mismo tiempo, tan difícil como escuchar los deseos de sus seres queridos. Además, de los aspectos técnicos que se presuponen, debes tener en cuenta factores tan dispares como hacia que lado se peina, que ropa la define, algo tan lógico como ponerle su dentadura… Son esos detalles los que humanizan nuestra labor.

Read more

«Funermostra se vive antes, durante y después»

BEATRIZ COLOM, Directora de FUNERMOSTRA

 

Desde el año 2000 dirijo FUNERMOSTRA, Feria Internacional de productos y servicios funerarios. He vivido una increíble evolución del sector y eso se refleja en cada edición con novedades sorprendentes. La profesionalización de los expositores atrae al público internacional y ayuda a vivir la feria de otra manera.

SORTEM.Hemos disfrutado de 14 ediciones de FUNERMOSTRA. Como directora de la feria, ¿qué se siente al representar un evento tan significativo para todo el sector funerario?

 BEATRIZ COLOM – Es una gran satisfacción poder disfrutar y vivir esta feria. Son muchas ediciones que poco a poco han ido convirtiendo a FUNERMOSTRA en un foro referencial del sector nacional e internacional, con un incremento contrastado de visitantes cada año. Es un gran encuentro que crece gracias al gran trabajo e inversión que realizan los expositores.

Contar con el privilegio de poder mirar hacia atrás y compararlo con el presente de esta edición, permite observar la evolución que se ha tenido. En su opinión, ¿cuáles han sido los mayores cambios que ha sufrido el sector funerario a lo largo de todos estos encuentros en Valencia?

B. C. – Sobre todo destacaría la importante labor que se ha realizado en cuidar la presentación del producto. Antes los stands eran espacios menos personalizados, más sencillos y prefabricados. Ahora, como hemos comprobado en esta última edición, los espacios cuidan mucho su diseño, con una intención muy clara de resaltar las novedades expuestas e identificar quién expone. El esfuerzo y la estrategia de marketing ha crecido al mismo tiempo que también ha aumentado la capacidad de traer y presentar siempre algo innovador. Algo que, año tras año, ayuda a dinamizar la feria.

– Coordinar y consensuar en un evento de esta dimensión no es una tarea fácil. ¿Cuál ha sido el reto más complejo al que se ha enfrentado la organización en esta edición?

B. C. – Realmente ha sido coordinar la presencia de la FIAT/IFTA en FUNERMOSTRA 2017. Un evento con repercusión internacional, al que han asistido integrantes de hasta 30 países, con la complejidad de las distancias, las diferencias horarias, el protocolo, la logística … Pero la dedicación y la constancia, han hecho que el encuentro se pudiera producir en Valencia y ha sido de un gran valor para la feria.

– FUNERMOSTRA es ya una cita obligada en el calendario funerario internacional. Este año hemos constatado un incremento notable de presencia extranjera tanto en expositores como en visitantes. ¿Cómo valora la entrada de nuevos mercados?

B. C. – Imprescindible. Es importante que el visitante extranjero conozca y entre en contacto con las empresas españolas del sector para conocer nuestras novedades y que comprueben la capacidad que tenemos en España para ayudar al mundo funerario. Por eso, estamos contentos de la gran presencia de visitantes internacionales. Y, en ese intercambio, destacamos la espectacular acogida que hemos tenido con expositores de otros países. El ánimo que se respiraba era el de abrir nuevos mercados.

“Es imprescindible abrir nuevos mercados con visitantes y expositores internacionales”

Siempre se ha dicho que el funerario es un sector bastante hermético. ¿Qué acciones se han desarrollado para abrir la feria fuera del recinto y hacerla más atractiva a un público más generalista?

B. C. – Este año hemos querido sacar a FUNERMOSTRA a la ciudad. Hemos realizado una “Muestra cultural sobre la vida y la muerte” en el Palau de l’Exposició de Valencia del 23 al 28 de mayo con la colaboración de Grupo Albia, Funespaña y AFCM . Y, previo al inicio de la exposición, convocamos junto con la Revista ADIÓS CULTURAL un concurso de arte urbano en el cauce del río bajo el tema “El ciclo de la vida”. Nuestro interés es seguir en esta línea para normalizar y provocar que se hable con naturalidad de este sector.

Desde su experiencia como directora de FUNERMOSTRA, ¿qué debe tener en cuenta un expositor para poder exprimir al máximo una feria antes, durante y después del evento?

B. C. –  Antes, informar a todos sus contactos sobre su presencia, anunciar sus novedades y ayudar a que vengan a visitarlos. Durante, realizar una correcta presentación de sus productos o servicios. Pero el gran trabajo empieza después, que tienen que perseguir, perseguir y perseguir a todos los contactos abiertos. El retorno de un evento como FUNERMOSTRA se mide en la capacidad de gestionar y concretar todas esas solicitudes de información recibidas. La exposición dura tres días, pero se debe trabajar mucho tiempo antes y sobre todo después.

Decimos adiós a la 14ª Edición, ¿qué le pide a la 15ª?

B. C.  – Como mínimo que sea como la de este año. Pero mejorar es el reto en general y, por supuesto, seguir incrementando la presencia internacional tanto de expositores como de visitantes. Acabamos de cerrar la 14ª y ya estamos trabajando en la 15ª, que es dentro de dos años, con algunas ideas que en los próximos meses deberemos dar forma.

No quiero despedirme sin dar las gracias a expositores y visitantes, así como a los patrocinadores y colaboradores, porque sin ellos este certamen no sería posible.

Read more

«Soy la quinta generación de una familia de funerarios»

NATALIA PLANAS, Directora en Funeraria de Jesús

 

Funeraria de Jesús está a punto de cumplir siglo y medio de historia. Con 24 años asumí mi responsabilidad en la empresa, lo dejé todo y volqué mi vida en continuar con el legado de mi tatarabuelo: don Juan Jesús Albarracín Sánchez-Osorio. He aprendido a amar esta profesión y sobre todo a gestionarla para el futuro.

SORTEM.Representa a la quinta generación de funerarios de su familia, pero ¿por qué decidió orientar su vida profesional a continuar la tradición familiar?

 NATALIA PLANAS. – Mi primera intención no era orientar mi futuro a continuar la tradición en la funeraria. De hecho, me crie bastante alejada de este mundo, pero a raíz de la necesidad de ayuda que requería el negocio familiar, me trasladé a Murcia y asumí mi responsabilidad en la empresa. Al principio con respeto y pudor como cualquier persona ajena, pero poco a poco este trabajo atrapa, obtienes un feedback muy bueno con la gente y recibes el agradecimiento sincero de las familias. Además, era un reto personal para modernizar instalaciones, adaptar el servicio, gestionar el equipo, innovar productos, … Y hasta hoy.

Cuando en 1870 se fundó Funeraria de Jesús, se hizo bajo el régimen de carpintería y funeraria. ¿Qué conservan de aquellos primeros años?

N.P. – De aquellos primeros años, por desgracia, nada. De la época de mi bisabuelo, todavía guardamos dos carrozas funerarias de madera, esculpidas con tallas de gran belleza artística, que eran tiradas por caballos. Años después, fue mi abuelo el encargado de motorizarlas para transformarlas en automóviles. También conservamos un féretro de dos tapas muy curioso. Antiguamente se velaban a los difuntos en el domicilio particular, por eso, una de las tapas de la caja, incorpora una pequeña capilla con un cristo e iluminación.

Siempre han estado muy ligados a Murcia, sus tierras, sus tradiciones … ¿Qué peculiaridades tiene la región respecto al servicio funerario?

N.P. – Hoy en día no existen grandes peculiaridades en el servicio, tan sólo algunos detalles que cada zona conserva. Quizás lo más llamativo de Murcia es la gran cantidad de “pequeñas funerarias” que existen. A diferencia de otras zonas de España, en nuestro modelo no hay grandes grupos que monopolizan el servicio, sino que está más repartido. Somos muchas funerarias, pero más pequeñas y diversificadas.

Lidera una “pequeña funeraria”, que como en otros muchos sectores, convive con grandes grupos que se antojan grandes competidores. ¿Cuáles son los retos que deben acometer empresas como la suya para adecuarse a este momento de mercado?

N.P. – Hay dos ejes básicos. Saber estar a la última en productos y en servicios igual que los grandes y, al mismo tiempo, personalizar el servicio. Una empresa pequeña tiene más capacidad de personalizar, de hacer sentir más cómodas y participativas a las familias, identificarnos más con la zona a la que pertenece … Somos una funeraria murciana, así que conocemos mejor las costumbres, las necesidades, los recorridos y las gentes de nuestra región. Pero debemos combinarlos con la condición de ofrecer todas las opciones posibles igual que lo haría una gran compañía funeraria.

En este sentido, ¿qué ventajas tienen que potenciar las “pequeñas funerarias” para seguir siendo competitivas?

N.P. – La base está en la atención personalizada al cliente. No dejamos de ser una empresa de servicios y la atención a las familias que acaban de perder a un ser querido tiene que ser perfecta. Tenemos que dar cobertura inmediata a todo el proceso de forma bien orquestada para que se sientan arropados y acompañados en todo momento. Nuestra gran ventaja se mide en la confianza que generamos a la hora de afrontar un servicio y también en el recuerdo que queda de nuestra labor. Por eso, los pequeños tenemos mayor capacidad de adaptación y personalización de los deseos de cada familia.

«La presencia de la mujer en el sector funerario es cada día más importante e imparable»

Se suele tachar a la profesión de ser preferentemente masculina. Solo alrededor de un 28% de puestos de trabajo son ocupados por mujeres. ¿Queda mucho camino por andar?

N.P. –Cuando empecé con 24 años a dirigir una empresa de un sector que me resultaba totalmente desconocido, me impactó que cuando iba a reuniones, convenciones, ferias, simposios… el 90% eran hombres. Pero en esta última década ha empezado un cambio importante e imparable. Cada vez hay mayor presencia de mujeres funerarias y es algo natural. ¿Queda camino por andar? Seguro que sí. Dicen que la incorporación de la mujer aporta una sensibilidad diferente, personalmente creo que lo importante es desarrollar tu profesión con toda tu valía.

Desde el sector se reclama una nueva Ley de Servicios Funerarios que regule de forma clara, moderna y transparente la actividad. ¿Qué le pide a la Administración para dar continuidad con garantías a su trabajo?

N.P. – Sobre todo que se reconozca la profesión del funerario. Poner en valor la labor del funerario o el tanatopractor igual que se hace en otros países del mundo. Detrás de este trabajo hay mucho esfuerzo, técnica, experiencia y formación que debe ser reconocida a nivel político, administrativo y social.

Con casí 150 años de historia, cuando esta entrevista la lea una futura novena o décima generación, ¿qué mensaje le gustaría dejarles?

N.P. – Pensarlo me emociona. Sería un orgullo que llegara una novena o una décima generación porque eso significa que las generaciones anteriores han hecho un buen trabajo. Les diría que sigan trabajando con el máximo cariño y sin perder la parte humana en el negocio.

Read more

‘New Beginnings’ brilla en Tanexpo

Nueva urna diseñada por Sortem para la firma americana Dodge Company

Revista Funeraria (www.revistafuneraria.com) – Consciente de que Tanexpo es uno de los principales encuentros funerarios a nivel internacional, Sortem participó como expositor en la feria italiana junto a la compañía Dodge, presentándose de forma oficial como su distribuidor exclusivo en Italia. Asimismo, para la empresa española también representaba una oportunidad excepcional para conocer personalmente a muchos de los clientes con los que mantiene una estrecha colaboración en los últimos años.

Antton Loinaz, gerente de Sortem, no duda en definir la participación en el salón como una gran experiencia y, sobre todo, un punto de partida hacia el futuro de la compañía: “La gran afluencia de visitantes sobrepasó nuestras expectativas. Es muy satisfactorio poder comprobar que el trabajo desarrollado durante los últimos tres años en Italia, empieza a dar sus frutos. Fueron tres días de feria con mucha actividad en nuestro stand. Atendimos las consultas de los funerarios, presentamos nuestra oferta de productos y técnicas innovadoras para el sector, aprovechando también la ocasión para intercambiar opiniones sobre el mercado actual y las adaptaciones que nos exigirá el futuro”.

Uno de los productos que más curiosidad despertó entre el público fue Easy Way, basado en una fórmula que combina componente líquido con unos polvos y cuyo resultado es una masa tipo silicona que resulta ideal para la reconstrucción de heridas, agujeros y otro tipo de problemas tradicionalmente tratados con la cera de reconstrucción. Este producto permite aplicar la textura necesaria en cada momento; es flexible, por lo que no se quiebra, y acepta el añadido de tintes que ayudan a encontrar el tono de la piel que se trabaja. Además, gracias a las cabezas cosméticas de silicona facilitadas por Dodge, todos los asistentes pudieron comprobar en el stand la fácil aplicación del preparado.

Una apuesta ecológica Pero la gran sorpresa guardada para Tanexpo 2016 fue la presentación de la nueva urna New Beginings. Se trata de un modelo biodegradable pensado para enterrar las cenizas del ser querido en un jardín, en un bosque o un parque-cementerio con una planta que corona la urna. Una apuesta ecológica, natural y muy simbólica. Con New Beginings, diseñada en exclusiva para The Dodge Company, se intenta cubrir una demanda cada vez mayor en Inglaterra de ofertas ecológicas y biodegradables dentro de la cremación. Sin duda, un cambio necesario para interpretar el mercado del futuro.

 

Read more

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies